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Domingo, Febrero 11, 2018, 23:10

Fotografía de Rodrigo Jiménez

 

Léeme Mucho nació hace un año para dar soporte y respaldar a los escritores noveles invisibles para el gran público.

 

¿Es más corto el camino si cantas lo que escribes que si lo quieres publicar? ¿Leemos solo lo que viene acompañado de una campaña de promoción? ¿Lo que lleva un sello académico? ¿Las firmas con pedigrí? ¿Hay salida para todos esos autores que no pisan la alfombra roja?

 

Todas estas preguntas y alguna más surgen entre las editoriales que sobreviven sin una gran firma detrás, y cuya única finalidad es dar cobijo a todos esos escritores huérfanos de oportunidades que desisten al primer intento. Apuestan por lo desconocido y de paso abren una ventana al lector para airearle y aislarle de tanto apellido impuesto.

 

En ese grupo de valientes se encuentra desde hace un año el sello Léeme Mucho, un proyecto editorial que pretende ir un poco más allá de la mera publicación para convertirse en una especie de hermano mayor del autor. "Les ayudamos a cumplir un sueño pero luego les proporcionamos un seguimiento y una difusión en aspectos que desconocen", explica Rosa Eva Rabanillo, asesora literaria y responsable de una de esas editoriales que nacen al rescate de todos esos escritores noveles que caminan a tientas en sus primeros pasos por las procelosas aguas del mundo de la literatura.

 

"Fuera de los grandes escritores, los ya reconocidos, no hay muchos espacios para aquellos que, siendo independientes, dan sus primeros pasos y desconocer por dónde se tienen que mover para publicar", apunta.

 

Tan sencillo como ayudar a los escritores independientes a ver cumplido su sueño. Descubrir tanto talento como hay escondido. Y en esa mano tendida entran tantas dudas como le surgen a todos los que inician una aventura. Por supuesto incluye la autoedición, pero también aspectos que pueden llegar a ser mucho más importantes como la difusión y promoción del libro o publicación, la presentación a los medios o el asesoramiento en redes sociales, por citar algunos de los ejemplos más recurrentes que surgen en el día a día. "Se puede decir que ofrecemos servicios a la carta. Servimos de intermediario en todas las gestiones que requieran los escritores para buscar una mejor relación calidad/precio, pero también organizamos campañas de promoción o algo tan sencillo como convocar mesas redondas abiertas al público para que la gente opine y se interese por la obra en concreto", subraya Rabanillo, que vincula otra de las actividades que llevan a cabo a una carencia literaria de la sociedad actual.

 

"Nos hemos dado cuenta de que ya nadie nos lee, más allá de lo que siguen haciendo algunos padres con sus hijos pequeños", explica. De ahí que hayan rescatado un modo de lectura que han venido a denominar "Tardes Deletreadas", y que trasladan a espacios tan variados como centros de formación, locales o librerías. "También pretendemos impulsar las cenas literarias para incorporar lecturas y debates sobre determinadas obras", añade.

 

Léeme Mucho no es un sello especializado en ningún género en concreto, está abierto a todo tipo de proyectos literarios, y se presenta como una herramienta más para acompañar a jóvenes escritores. Hasta la fecha ya han autoeditado algunos títulos como 'Jesús es Leo', 'Anda... que te tenga que enseñar yo a hablar de Sexo', el poemario de Sergio Palomo 'Tu mirada dice tanto...' o 'Desde mi Sofá', de Eva Delgado, que reúne una serie de reflexiones bajo un diseño original e innovador.

 

-Artículo de L. M. de Pablos- (Publicado en El Norte de Castilla el jueves 08.02.2018)


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